El tratamiento debe aplicarse con criterio técnico. Cuando se utilizan cebos rodenticidas, lo correcto es colocarlos dentro de estaciones seguras con llave de seguridad, diseñadas para limitar el acceso a personas, niños y animales no objetivo.
Esto es especialmente importante en casas, restaurantes, escuelas, bodegas, oficinas y áreas con circulación constante de personas o mascotas.
También hay algo que conviene entender: el éxito del servicio no depende solo del producto. Depende de la inspección, de la ubicación correcta de los puntos de control, del seguimiento y de que el cliente ayude a corregir las condiciones que atraen a los roedores. Los programas basados únicamente en veneno, sin exclusión ni saneamiento, suelen quedarse cortos a largo plazo.